¿Cómo perdonar una infidelidad en 7 pasos? ¿Es posible?

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¿Es posible superar una infidelidad? ¿Cómo puedo perdonar una infidelidad si, aunque quiera hacerlo, siento que no puedo? Las respuestas a estas preguntas no son iguales para todas las personas, para todas las parejas ni para todos los casos específicos, pero la Psicología puede darnos algunas claves interesantes para manejar la infidelidad sexual y/o emocional.

¿Qué es la infidelidad?

De manera amplia la infidelidad se puede definir como una violación de las normas establecidas por una pareja en cuanto a las conductas permisibles en su vínculo. Estas normas, que podríamos llamar también “contrato de pareja”, no siempre son explícitas sino que con gran frecuencia son implícitas -esto es, muchas parejas dan por sentado que determinados comportamientos rompen su pacto sin necesidad de que se determine de forma directa cuáles son estas conductas. 

A pesar de que esta definición global es la más adecuada, por lo general cuando se hace referencia al concepto de infidelidad la mayor parte de personas y de parejas están hablando de manera específica de la ruptura de la norma de la exclusividad sexual, y en menor medida de la que afecta a la exclusividad emocional. En cuanto a la infidelidad emocional, muchas personas consideran que desarrollar un vínculo romántico similar al que se tiene con la pareja es una ruptura de las reglas de la relación, si bien esto es algo más difuso y difícil de objetivar que la infidelidad asociada al contacto físico.

Así, aunque la concepción de la infidelidad puede variar mucho en función de la relación concreta, y dado que la monogamia es la forma de relación de pareja más frecuente en casi todas las sociedades, el término “infidelidad” está asociado sobre todo al hecho de tener sexo con una persona que no es la pareja, sea de manera puntual o regular.

El sexo no incluye necesariamente la penetración o el contacto genital, sino que los besos en la boca, por ejemplo, también suelen ser un modo de relación sexual ya que provocan excitación. Algo similar se puede decir de los intercambios verbales con alguna clase de contenido erótico; esto incluiría, entre otras conductas, el llamado “sexting”.

En cuanto al flirteo, la norma social en las relaciones exclusivas no siempre está tan clara como en los casos que implican contacto físico. Un porcentaje relevante de parejas piensa que flirtear no es cometer una infidelidad si no acaba llevando al contacto físico de tipo sexual o, como mínimo, si no existe la intención de que esto suceda. En este caso de nuevo nos encontramos a menudo con una “zona gris” a la hora de interpretar la norma social que define la infidelidad.

¿Es posible perdonar una infidelidad?

La respuesta a la pregunta de si es posible perdonar una infidelidad a priori es sencilla: sí, lo es. La infidelidad es muy común y se ha dado en una gran cantidad de parejas; a pesar de que algunas de ellas acaban rompiendo la relación como consecuencia de infidelidades y de que otras nunca consiguen superarlas, es igual de cierto que muchas otras parejas consiguen dejar atrás las crisis provocadas por una infidelidad, y que en otras ni siquiera generan una crisis como tal.

Sin embargo, que exista la posibilidad de superar o perdonar una infidelidad no significa que esto siempre sea factible. Por ejemplo, es relativamente habitual que una persona sienta que su concepción de la relación o de la otra persona va a cambiar para siempre después de una infidelidad, sobre todo si sus expectativas con respecto a la fidelidad eran muy elevadas.

Además, por mucho que a nivel racional una persona esté dispuesta a perdonar una infidelidad o a superar las emociones negativas que siente como consecuencia de lo que considera una ruptura del pacto de pareja, los sentimientos no siempre son fáciles de controlar mediante la razón.

Entre los sentimientos desagradables que se suelen asociar a las infidelidades podemos destacar el enfado, la tristeza, el rencor a largo plazo, la percepción de que uno ha sido traicionado por la pareja, el miedo al abandono y la disminución de la autoestima y de la confianza en uno mismo. 

Cómo superar una infidelidad (según la Psicología)

Sin duda, para superar y perdonar una infidelidad en primer lugar es muy importante tener la voluntad de hacerlo. Esto incluye la empatía activa con el otro miembro de la pareja y la comprensión de los motivos por los que se ha dado la infidelidad, para lo cual es importante la comunicación honesta por parte de los dos.

Si las emociones negativas generadas por la infidelidad son muy intensas, quizá sea necesario trabajar a largo plazo en la reconstrucción del vínculo y tener mucha paciencia. También puede ser muy útil y eficiente solicitar la ayuda de un profesional de la psicología clínica especializada en problemas de pareja.

1. Comprender las causas

Entender la perspectiva de la persona que ha sido infiel es importante para el otro miembro de la pareja, que de este modo podrá ponerse en la piel del otro en mayor medida. El proceso del perdón suele empezar por empatizar y entender los motivos que llevaron a la conducta del otro que nos hizo daño, tanto en un caso de infidelidad en la pareja como en cualquier otra situación que nos lleve a necesitar perdonar a alguien.

2. Evitar la culpabilización

La persona que siente que su pareja ha cometido una infidelidad y tiene la intención de perdonarla debería evitar culpabilizar en exceso al otro, puesto que esto no ayuda a mejorar la relación en este momento de crisis. Asimismo, culpabilizarse a uno mismo es relativamente habitual y puede ser muy dañino para la autoestima.

Sea como sea, la infidelidad es un fenómeno complejo y no tiene mucho sentido práctico focalizarse en quién tiene la culpa y en lo grave que resulta haber sido infiel. Si lo que se desea es reparar el vínculo, la culpabilización excesiva es más un obstáculo que un paso necesario en este proceso.

3. Comunicarse con sinceridad

Tras una infidelidad, las dos personas de la pareja deberían ser sinceras en cuanto a la magnitud de la infidelidad, la probabilidad de que se repita, el daño emocional sufrido o la propia capacidad para perdonar y superar esta crisis en la pareja. Sin honestidad es muy complicado que el problema llegue a superarse, o bien que la reparación del daño se dé de manera completa.

4. Fortalecer el vínculo

Si tu voluntad de perdonar una infidelidad es fuerte, lo más probable es que también sientas de verdad que vale la pena esforzarse por mantener la relación. En este sentido, y sin entrar necesariamente en la concepción de que los problemas y crisis son también oportunidades, cualquier vínculo de pareja puede reforzarse mediante nuevas actividades en común, la mejora de la comunicación o las muestras de afecto, entre otros aspectos.

5. Poner el problema en perspectiva

Como decíamos al principio del artículo, muchas parejas han conseguido superar una infidelidad, incluso en casos en que las rupturas del pacto de pareja han generado mucho dolor.

Si tienes la intención de perdonar a tu pareja por una infidelidad reciente que ha cometido, ten presente que es improbable que sigas sintiéndote igual de mal en el futuro que actualmente, aunque es cierto que a veces las infidelidades afectan al vínculo de forma irreparable; en ocasiones es necesario que pase un tiempo para valorar bien las consecuencias emocionales de la infidelidad.

6. Dejar tiempo para perdonar

En la mayoría de casos de infidelidad el perdón no se produce de manera inmediata, y también es relativamente poco probable que podamos superar una infidelidad en un periodo muy breve de tiempo: lo más habitual es que haga falta tiempo para perdonar y superar realmente la crisis.

Por otro lado, si tu pareja te ha sido infiel y el perdón surge en ti de manera natural, tampoco tiene mucho sentido que te fuerces a sentir emociones negativas al respecto. Cada pareja es diferente y en ocasiones la ruptura del pacto de pareja no tiene tanto que ver con la infidelidad sexual o emocional sino más bien con otros aspectos, como la falta de sinceridad, por poner un ejemplo. Muchas parejas no son exclusivas a nivel físico o romántico y en ocasiones establecen esta condición al darse cuenta de que una infidelidad no ha afectado de forma grave a su vínculo, a pesar de que se haya roto una norma implícita por ello.

7. Acudir a terapia de pareja

Consultar a profesionales de la psicología clínica especializados en terapia de pareja es una de las maneras más eficaces y saludables de manejar crisis relacionadas con la infidelidad o con cualquier otra causa.

La terapia de pareja puede ayudarnos a centrar bien los esfuerzos enfocados en reparar una relación dañada y en superar las consecuencias emocionales causadas por la crisis, minimizando a su vez los aspectos negativos del proceso de perdonar y superar una infidelidad.

Bibliografía:

Fincham, F. D. & May, R. W. (2016). Infidelity in romantic relationships. Current Opinion in Psychology, 13: 70-74.

Leeker, O. & Carlozzi, A. (2012). Effects of sex, sexual orientation, infidelity expectations, and love on distress related to emotional and sexual infidelity. Journal of Marital and Family Therapy, 40(1): 68–91.

Weeks, G. R, Gambescia, N. & Jenkins, R. E. (2003). Treating Infidelity: Therapeutic Dilemmas and Effective Strategies. New York: W.W. Norton & Company.

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