¿Es mi pareja asexual? ¿Puede haber perdido el apetito y la libido?

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La diferencia entre asexualidad y pérdida de apetito sexual (o libido) en ocasiones es difícil de identificar, tanto para la pareja como para el propio individuo. Esto puede deberse a motivos diferentes -por ejemplo el desconocimiento de qué es la asexualidad y de qué tipos de asexualidad existen; así, algunas personas no tienen mucha libido pero sí se enamoran o sienten atracción romántica.

Si dudas de si tu novio o novia es asexual o bien su libido se encuentra disminuida por algún motivo, a continuación puedes encontrar información para orientarte en este sentido. Sea como sea, hablar con tu pareja desde la confianza y el respeto es muy importante para identificar de manera definitiva si su falta de interés sexual se debe a algún problema (bien puntual o crónico) o si, sin más, se identifica con la asexualidad como orientación sexual.

A veces una persona que siente poco deseo sexual no es capaz de discriminar por ella misma si es asexual o bien tiene algún tipo de inhibición del apetito sexual. Esto es habitual sobre todo en adolescentes y personas muy jóvenes que todavía no comprenden del todo su propia sexualidad. Si es tu caso o el de tu pareja, puedes plantearte consultar con psicólogos clínicos especializados para que te ayuden a entender mejor la situación.

¿Qué es la asexualidad? ¿Qué tipos de asexualidad hay?

De forma muy sintética, la asexualidad se puede definir como una falta de interés y de deseo sexual que no se debe a problemas médicos o psicológicos sino que, sencillamente, constituye una característica de la sexualidad de la persona. En ocasiones se incluye también en la definición de asexualidad a las personas que tienen siempre un apetito sexual muy escaso; esto significa que la asexualidad no es necesariamente una cuestión de “todo o nada”, sino que pueden existir distintos grados.

En un sentido similar, se distinguen diferentes tipos de asexualidad en función de si existe o no atracción romántica o sentimental hacia otras personas. Los tipos de asexualidad se clasifican utilizando los términos de heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad o pansexualidad. Así, podemos hablar de personas asexuales arrománticas (que son las que no sienten deseo sexual ni sentimental por ningún sexo), heterorrománticas, homorrománticas y birrománticas o panrománticas, en función del sexo preferido.

Otra orientación sexual que es considerada cercana a la asexualidad es la demisexualidad. Los demisexuales sienten deseo sexual exclusivamente (o casi) por personas con quienes han formado un vínculo afectivo intenso; en estos casos el apetito sexual aparece de manera secundaria a la atracción emocional. El término “gris-sexualidad” o “grisexualidad” engloba tanto la asexualidad (total o parcial) como la demisexualidad.

Diferencia entre asexualidad y pérdida de apetito sexual (libido)

Es posible -y de hecho sucede con una frecuencia relativamente elevada- que las personas asexuales que acuden a profesionales de la psicología sean clasificadas por estos como casos de deseo sexual inhibido o de aversión al sexo. Esta patologización de la asexualidad se debe fundamentalmente a la falta de conocimiento de esta orientación sexual por parte de la sociedad en su conjunto, y en consecuencia también de muchos psicólogos.

No obstante, en las últimas décadas la comprensión de la asexualidad como una orientación diferenciada y perfectamente normal está aumentando en todo el mundo. El desarrollo de comunidades de personas asexuales, por ejemplo en páginas de Internet, está promoviendo poco a poco la expansión de esta concepción saludable de la asexualidad.

Asimismo la comunidad científica cada vez es más consciente de en qué consiste la asexualidad y, afortunadamente, la patologización de esta orientación sexual es menos habitual en el presente que hace unos pocos años. Sin embargo, el desconocimiento social de la asexualidad puede provocar que las personas asexuales se sientan incomprendidas y tengan importantes dificultades para desarrollar vínculos afectivos y de pareja.

¿Cómo saber si mi pareja es asexual o ha perdido el apetito sexual?

Como decimos, la asexualidad es una orientación sexual y por tanto se trata de una característica estable de la persona. Si tu pareja ha perdido el apetito sexual, esto implica que en algún momento de su vida ha sentido deseo sexual y que por algún motivo (posiblemente de carácter psicológico o médico) éste se encuentra reducido en el presente.

Por tanto, para identificar a una persona asexual o a una con baja libido es importante contrastar el estado actual de su interés y su apetito sexual con su experiencia previa. Si tu novia o novio no ha sentido nunca deseo sexual por otras personas, es bastante probable que sea asexual, y no tanto que haya perdido la libido.

Puede ser también que existan casos de personas con la capacidad de sentir deseo sexual intenso pero que éste se encuentre inhibido de manera crónica. Sin embargo, esto es menos común que la asexualidad o que la pérdida de la libido. Consultar directamente con profesionales de la psicología clínica que evalúen la situación de manera individualizada es lo más eficiente y útil para las personas que no tienen claro si son asexuales o tienen algún tipo de inhibición sexual.

El estrés, las dificultades para la intimidad emocional, los problemas en la relación, la falta de química sexual en la pareja, el consumo de ciertas medicaciones y sustancias, algunos trastornos físicos (por ejemplo niveles bajos de testosterona) y alteraciones psicológicas relacionadas con la depresión y la ansiedad son algunas de las causas más habituales de la pérdida de apetito sexual y de libido -incluyendo el llamado “trastorno del deseo sexual hipoactivo o inhibido”, tal y como lo denominan algunas clasificaciones diagnósticas cuando la pérdida de libido supone un problema significativo para la persona.

Bibliografía:

  • Clayton, A. H. (2010). The pathophysiology of hypoactive sexual desire disorder in women. International Journal of Gynecology & Obstetrics, 110(1): 7-11.
  • Prause, N. & Graham, C. A. (2007). Asexuality: Classification and characterization. Archives of Sexual Behavior, 36: 341-356.
  • Soares Parente, J. & Alencar Albuquerque, G. (2016). Asexuality: Dysfunction or sexual orientation? Reproductive System & Sexual Disorders: Current Research, 5(3).

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